Los Entoi fueron los últimos en ser creados. Algunos sostienen en que entoi no significa “inferior” como sugieren los dragones, sino “últimos”. Un intento de los dioses de la Luz por solucionar los errores que cometieron sus hijos y equilibrar el mundo.

Son descendientes de una rama de entoi que decidió renunciar a su herencia mágica. Debido a ello, han tenido que aprender a vivir en las duras condiciones en las estepas de Kala. Son cazadores y luchadores natos, enseñados a montar a caballo desde muy jóvenes y a practicar la cetrería.  Combaten a caballo, con el arco (de cuyo uso son famosos) y el sable. Son de estatura media 1,60-1,70m.

Sus nombres proceden de fenómenos de la naturaleza o de animales, dependiendo de la familia en la que nacen. El gran anciano de la tribu pone al recién nacido el nombre que llevará y se guarda su nombre verdadero, que le comunicará a la mayoría de edad.

Dom-ka

El tótem de los Dom-ka es el halcón. Esta tribu practica el curanderismo y el animismo. Se dice que se mezclaron hace siglos con los últimos de los ka-en. Su característica son las pinturas azules del rostro, que se piensa que desciende de los místicos tatuajes de los ka-en.

Keen-ton

El tótem de los Keen-ton es el águila. Entre ellos existen los chamanes, que aprendieron la magia natural de los Keltoi, y de los que se dice que llegaron a unirse entre ellos.