Fueron creados para proteger la creación. Dotados con la misma esencia de la magia y una fuerza y vida larguísima, los dragones han sido desde el principio de los tiempos los seres más sabios y a la vez extraños del mundo. Durante su larga existencia su forma de ver el mundo ha cambiado, y cada una de las razas de dragones ha tomado un partido y filosofía particular.

Dragones Mayores

Al principio había dos razas: los Blancos (de la Luz, los Albos) y los Negros (de la Oscuridad). De la unión de estas razas nacieron los Grises (la Penumbra). Agni les otorgó el poder del fuego e Is el del hielo.

Dragones de la Luz

Dragones de la Oscuridad

Dragones de la Penumbra

Dragones Menores

Los Dragones Elementales, creados como guardianes de la creación, no poseen ni una pizca del poder de los “mayores”. No pueden transformarse en humanos y se ocultan en su medio sin interferir en la vida de los otros seres. Muchos van en su busca, pero ellos prefieren no ser vistos excepto por sus mayores, que vigilan siempre sus actividades.

Los dragones menores se dividen, según su elemento en: Tierra (Ópalo), Aire (Metal), Agua (Marino), Fuego (Obsidiana).

Los Dragones, ilustrados