Especies y Razas
En Ínselon conviven una gran variedad de especies racionales. Algunas también existen en otros de los continentes, como los majestuosos dragones, pero la gran mayoría solo vive en este, ya que de una forma u otra se han visto aislados o no han tenido oportunidad de explorar el exterior.
Aquí, al contrario que en otros mundos de fantasía, denominaremos a las típicas “razas” de la forma “especie”, y a las diferentes adaptaciones, “razas”. Toda especie con la misma procedencia puede aparearse entre sí, formando híbridos. Excepto los “procedentes del barro” que solo pueden hibridar entre ellos. Los entoi pueden tener híbridos con todos, excepto con los nacidos del barro. La causa está en sus genes. Hay otras especies que son nativas al mundo y por tanto no pueden “hibridar” con ellas.
Existen multitud de leyendas acerca de sus orígenes. La mejor conservada habla de que los dioses mayores crearon las primeras y que sus hijos crearon las suyas por diversión. Esto supuso que estas últimas creaciones fueran castigadas con una vida corta y que fueran más débiles que sus predecesoras.
Los primeros moradores
Los Dragones, Sidhe (hadas), Ninfas y Alfar, fueron los primeros en poblar Tirnanog. Fueron creados por Shamash, Inanna y Nirgal.
Las figuras de barro
Los dioses elementales, Agni, Ninki, Ninlil y Apsu (principalmente) los crearon como diversión. Como modelo utilizaron la figura de los alfar pero les dotaron de características nuevas, según su capricho, procedentes de otros animales. Algunas, sin embargo, no salieron como se esperó…
“Los últimos” – Entoi
Creados para equilibrar el mundo después de que los dioses permitieran vivir a las figuras de barro, son de vida efímera pero adaptables y transparentes a la magia.









